Nos hemos preguntado... ¿porqué tenemos razón? No hablo de inteligencia, que podriamos definir como la capacidad para adaptarnos, sobrevivir y controlar nuestro medio ambiente; habilidad que compartimos con muchos animales que la poseen en mayor o menor grado. No, me refiero a la razón, a esa facultad que me permite cuestionarme sobre mi existencia y sobre su sentido. Esta posibilidad de cuestionarme de esa manera es la que establece la diferencia real entre el hombre y los demás animales, pero este privilegio humano entraña cuestiones muy delicadas.
Si me pregunto ¿qué sentido tiene buscar un sentido en la existencia? Es tal vez porque ya lo he perdido. Pero aquí surgen muchas preguntas a las cuales no podemos sustraernos si pretendemos seguir racionalmente buscando respuestas. Y la primera, entre muchas, podrìa ser entonces... ¿porquè tenemos la capacidad para cuestionarnos sobre ese sentido? Es obvio, que de no tener sentido, tampoco tendríamos la posibilidad o alcance para formularnos esas preguntas. Esto parece un misterio o un contasentido. No debemos olvidar que estamos acostubrados a buscar causas,efectos y propósitos de las cosas en el mundo en que vivimos y que, este modelo en el pensar se deriva de un método científico apegado a la Fìsica clásica, cuyo desarrollo ha permitido grandes avances en la vida material del hombre. Pero, ¿què nos ha revelado recientemene la Física moderna? Algo completamente diferente.
Con el advenimiento de la Teoría de la Relatividad y particularmente con el auge de la Mecánica Cuántica, todo el edificio tradicional de la ciencia se puso de cabeza. Ahora,la causa y el efecto ya no marcan la pauta, los eventos son probabilísticos, el observador juega un papel importante en todos los fenómenos. La ciencia y la religiòn enpiezan a fundirse en nuevas dimensiones, demostradas matemáticamente por la Teoría de las Supercuerdas. Pero, esto tan novedoso ... ¿es realmente nuevo?
La teoría de las Supercuerdas, al referirse al núcleo del átomo, cuyos protones y neutrones estàn formados por pariculas diminutas llamadas quarks; establece que, a su vez esos quarks estan constituìdos por bucles o cuerdas vibratorias. La variedad de vibraciones determina la creación de diversos tipos de materia y,los bucles se vinculan dando lugar hasta once dimensiones. Si nosotros vivimos en un mundo de cuatro dimensiones, tres espaciales y una temporal, entonces quedamos aturdidos al intentar imaginar un mundo donde se sobreponen otros mundos al mismo tiempo y en el mismo lugar. Algo así como mundos paralelos y simultáneos. Y reitero, ¿esto es nuevo?
¿O ya existía en el mundo de India, bajo el disfraz de la religión, del yoga y de la meditación?
Ahora bien, para no salirme del tema, debemos encontrar respuestas como las que dieron origen a esta reflexiòn, no tanto en este continuo espacio-tiempo, el mundo tangible en que vemos y tocamos todo, sino a través de la meditación hindú. Si no utilizamos métodos diferentes para accesar a esa dimensión, quedaremos atrapados en la pregunta "del sentido". Los prodigiosos griegos de la antiguedad y la fìsica moderna, deben mucho a la sabiduría de India. ¿Lo sabe esto la población occidental?
viernes, 6 de noviembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario